Rehabilitar no es reproducir. En una finca con carácter propio, la carpintería nueva tiene que convivir con lo que ya estaba sin imitarlo torpemente ni contradecirlo.
Ese fue el planteamiento en Hacienda El Castillo de San Antón, donde asumimos las puertas, las contraventanas y las piezas lacadas del proyecto.
El punto de partida: nada es ortogonal
En construcción existente, los huecos no son rectángulos. Tienen desplomes, anchos variables entre jamba superior e inferior y solados que no siguen un plano único.
La consecuencia práctica es que no hay medida estándar posible. Cada hueco se replantea individualmente antes de despiezar, y esa toma de datos condiciona todo el trabajo posterior de taller. Saltarse esta fase es garantizar que el ajuste se resolverá en obra a base de recortes.
Puertas: peso, estabilidad y comportamiento en el tiempo
Una puerta a medida en un entorno como este tiene que resolver dos cosas a la vez: presencia visual y estabilidad dimensional. Las piezas de gran formato tienden a alabearse si la construcción interna no compensa las tensiones de la madera.
La solución pasa por el sistema constructivo interior y por un acabado aplicado por igual en ambas caras, para que el intercambio de humedad sea simétrico. Es un detalle invisible que determina si la puerta seguirá cerrando bien tres veranos después.
Contraventanas: el elemento más expuesto
Las contraventanas trabajan a la intemperie, con ciclos diarios de sol directo y humedad nocturna. Aquí el criterio no es estético sino de durabilidad: selección de material, tratamiento y un acabado capaz de aguantar la exposición sin degradarse en una sola temporada.
Lacados: coherencia entre todas las piezas
Al ejecutar el lacado en cabina propia, todas las piezas del proyecto se acabaron bajo las mismas condiciones. En un conjunto donde puertas y contraventanas se ven simultáneamente desde el patio, esa coherencia de tono no es un lujo: es la diferencia entre un conjunto y una suma de elementos.
Qué demuestra este proyecto
Que la carpintería en rehabilitación no se resuelve con catálogo. Se resuelve con replanteo, criterio constructivo y control del acabado de principio a fin.
Del plano a la entrega.